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“El peor racismo es el que ejerce quien legisla”

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Concentración contra el racismo institucional en Plaça Sant Jaume

Ice Cube: “Hay gente que lucha por la integración, pero yo creo que tenemos que luchar por la igualdad de derechos. En las escuelas, los alumnos quieren tener los mismos libros, no quieren que les den libros rotos. Eso es más importante que luchar para poder sentarse en la misma mesa a comer. Creo que es más saludable que nos sentemos en otro lado, mientras la comida sea buena”.

Angela Davis: “¿Y si decimos que queremos sentarnos en el mismo lugar o donde nos plazca, pero también disfrutar de la posibilidad de elegir lo que vamos a comer? ¿Entiendes lo que digo? Queremos que nos respeten como iguales, y que además respeten nuestras diferencias. No quiero ser invisible como mujer negra”.

La semana pasada la canción Balas y Fronteras de Los Chikos del Maíz fue mi banda sonora. El domingo 19 de abril murieron 700 personas en el mar. La situación de los naufragios en las rutas marítimas del mediterráneo es una de las mayores tragedias hoy en día. En 2014 se calcula que murieron más de 3.400 personas y en los cuatro primeros meses de 2015 han perdido la vida alrededor de 1.700. Desde finales de 2014, la Unión Europea decidió sustituir el programa Mare Nostrum por la Operación Tritón. Este nuevo programa reduce el radio de acción de los equipos de salvamento y los barcos que naufragan no son rescatados. La voluntad política está más por controlar las fronteras que por salvar la vida de las personas, o eso pensamos tras la reunión de los líderes europeos en Bruselas el pasado miércoles. Ahora, en tiempo de elecciones o de engaña bobos, algunos políticos han decidido devolver la asistencia sanitaria primaria a las miles de personas sin papeles que se la denegaron con el RDL de 2012. Las situaciones más graves se han dado en Castilla La Macha y en el País Valencià. Y que más, ah sí, también tenemos los CIEs, cárceles racistas donde han muerto personas en extrañas circunstancias. Según Jorge Fernández Díaz, Ministro de Interior, “En los CIEs no se tortura”, pero ya hay decenas de casos denunciados. Fernández Díaz se opuso a que Frontex, la agencia de control de las fronteras, se convirtiera en una agencia de salvamento por “el efecto llamada”. Las redadas discriminatorias, las concertinas de la valla de Melilla, las devoluciones en caliente (ahora legalizadas con la “Ley Mordaza”), los asesinatos de Tarajal, sí, asesinatos, porque disparar a un grupo de personas mientras intentan llegar  a una playa, en vez de salvarlos, es delito. Como es delito la Omisión del deber de socorro.

Somos responsables de lo que está pasando y no podemos mirar a otro lado. Me dejo muchas cosas, pero no quiero dejarme la más importante: el racismo está transformándose y arraigándose en nuestra sociedad más de lo que nos pensamos. Tenemos el racismo institucional, pero también el racismo social, el cotidiano y, a veces, da mucho miedo leer comentarios en Twitter o escuchar conversaciones ajenas en paradas de autobús y cafeterías. Los medios de comunicación también están contribuyendo a mi miedo, porque no me gusta ver telediarios en la que la palabra ILEGAL es el adjetivo que se le atribuye a una persona por el mero hecho de cometer una falta administrativa.


Desayuné dos días conversando con Toni Mejías, integrante del grupo de Los Chikos del Maíz, activista social, periodista, obrero y antifascista. Me ha  contado un poco su visión sobre la industria musical, el rap y la música como vía para denunciar el racismo. Creo que el rap es uno de los géneros más reivindicativos y “un arma” contra la intolerancia, pero ¿realmente la música actual está apostando por visibilizar la violencia racista?

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¿Crees que la música es una buena herramienta para combatir el racismo y transformar la sociedad?

La música es una buena herramienta para transformar la sociedad pero no debe ser la principal. Puede ser complementaria, nada más. Muchas veces a los músicos se nos quiere poner unas obligaciones que no son nuestras. Otra cosa es que conforme yo entiendo la música sí creo que tenemos que aprovechar “el altavoz” que tenemos para concienciar e intentar transformar, aunque sea mínimamente, la sociedad. Lo bueno de la música es que llega muy fácilmente a los jóvenes; es más fácil que escuchen música a que lean un libro o vayan a una charla. Ese hecho hace que tú mismo te cargues o sientas cierta responsabilidad. Por otro lado, lo malo de la música comprometida o que intentar aportar un mensaje es que es minoritaria y no sale en los grandes medios de comunicación porque los que suelen dan un mensaje comprometido y contrario a lo establecido, suelen hacer “música que no vende  y no funciona en las televisiones”. Lo suyo sería que “un Bisbal”, o incluso algo “más alternativo” como los miles de grupos indies que hay actualmente se mojaran en sus temas o  al menos en sus entrevistas. Pero están muy ocupados hablando del amor.

 La revolución no será emitida por Radio 3. Pero, ¿la música reivindicativa es ahora minoritaria o siempre lo ha sido?

Yo creo que siempre. Al final y al cabo, la mayoría de grupos que podemos dar ese discurso somos grupos de rap o de rock y, esos estilos no suenan en las radiofórmulas, ni siquiera en Radio 3, que se supone que es una radio que pagamos entre todos y todas. Tenemos tan solo espacios dedicados a nuestro estilo de música y a las tantas de la madrugada, como si fuésemos bichos raros. Así es difícil que tu mensaje llegue. Pero, por suerte, internet ha facilitado que la información y la música se democratice. Que sea más fácil que un grupo como el nuestro llegue a un buen número de personas. Pero un minuto en televisión o tu canción sonando en Los 40 llega mil veces más de lo que tú puedas mover en internet.

¿Crees que la gente ya no se considera racista o es que con el silencio invisibilizan este racismo?

La sociedad cree que es algo que está superado, que es algo del pasado. No asumen que sigue existiendo racismo. La gente cree que por el hecho de convivir en una ciudad con personas de otros países ya no son racistas. El otro día, en la televisión, una tertuliana de derechas (ahora no recuerdo su nombre) decía que en Estados Unidos no había racismo porque su presidente era negro ¡En un país donde vemos cada poco tiempo cómo policías matan a negros desarmados sin que les suceda nada! O un país donde la gran mayoría de población que está en la cárcel es negra.  A los artistas muchas les sucede lo mismo: creen que es algo superado y  no ven los CIEs, ni las deportaciones ilegales. Entonces, es difícil convencer a la gente de que hay racismo. Era como cuando, en 2005, en nuestras canciones hablábamos de crisis, de capitalismo, de precariedad. Vivíamos en la época de la burbuja inmobiliaria y pensaban que estábamos locos. Todo era felicidad y prosperidad.

No existe música contra el racismo porque piensan que no hay racismo; y la música, al fin y al cabo, es un reflejo de la sociedad. La mayoría de canciones que se hacen contra el racismo no dicen nada más que cosas como “el racismo es malo”, algo que es una obviedad. Hay que mostrar que no está superado y que tenemos un gobierno que legisla de una manera racista y xenófoba.

El racismo institucional es una de las cuestiones más disfrazadas, yo había leído que el rap estaba muy comprometido con la lucha de clases y que la cuestión de clase, la raza y el género son temas inherentes

El racismo, en mi opinión, es principalmente clasismo. En este país el racismo esconde detrás un odio irracional al pobre. Solo hay que ver que si el negro, chino o sudamericano es un personaje famoso no existe ese odio. Pero el peor racismo de todos es el que ejerce quien legisla, quien tiene el poder legislativo. Solo hay que ver la llamada Ley Mordaza. Nos fijamos mucho en lo que nos afecta a nosotros como ciudadanos del Estado español y olvidamos que esta nueva ley permite las devoluciones en caliente, acto que es una barbaridad y desde Europa se está pidiendo que se cambie, que no se aplique. Este tipo de racismo puede echar a alguien de su casa, quitarle la sanidad y detenerlo. En definitiva, no dejarle vivir como una persona más.

Como te he dicho el rap y el rock son los géneros musicales que se mojan más en temas políticos como estos, pero sigue faltando mucho compromiso y se echa mucho de menos que gente mediática se moje. Necesitamos a artistas que llenen estadios y se comprometan. Estamos faltos de fuerza.

Echo de menos que grupos como Extremoduro, que llena pabellones de 10.000 personas y se les supone comprometidos, digan algo más que chorradas.

Leí en una entrevista de Víctor Lenore de El Confidencial  en la que Nega decía que un grupo indie si se politiza tiene más impacto que 100 grupos de pop-rock , pero si el movimiento hipster es un fenómeno capitalista ¿no hay mucho que hacer, no? Yo solo sé que mi prima de 14 años tiene referentes musicales como Rihanna, personas que creo que deberían estar muy comprometidas por sus orígenes,  pero solo veo pura estética.

En la tele sale Riahnna o Jay Z y no Habeas Corpus, esa es la realidad. Contra los medios de comunicación no se puede competir, es casi imposible. A muchos niños y niñas de 14 años tampoco les apetece que les coman la cabeza, porque a veces ni entienden qué podemos contarles. Por ejemplo, yo ahora voy a hacer un cursillo de rap con chavales y chavalas en riesgo de exclusión, y vamos hacer una canción que hable de los micromachismos, la igualdad, etc. Mucho del rap que seguramente escuchen hablará de todo lo contrario: letras que tratan mal a las mujeres, que vayan de lo guay que es el tipo duro y de lo bueno que es tener grandes lujos y coches, ¿cómo cambias eso si es lo que les llega y lo que consumen?

Por eso me da rabia cuando un grupo, que se supone alternativo, como Extremoduro consiga romper ese cerco, esa barrera de marginalidad y no se moje algo más. El presidente del PP de Extremadura les dio una medalla y no fueron capaces de hacer un discurso en condiciones. Es lamentable. Es muy triste.

Cuéntame un poco sobre el taller

Lo haré con niños y niñas de primaria con problemas familiares y en riesgo de exclusión. Trataremos los micromachismos, dado que a esta edad todavía no existe un maltrato físico (en la mayoría de los casos). Entonces trabajaremos cosas como el control del móvil, el Whatsapp, el control de la pareja. También intentaremos quitar el falso mito de que el chico malo es el que mola. Por otro lado hablaremos del género para que aprendan que se puede hablar de nosotras, que sepan que a esa edad no deben separarse las personas por géneros e intentar que sepan de igualdad desde pequeños. Primero habrá una parte didáctica trabajada por unas chicas de la Asociación Sura, y después ayudaré a componer  una canción para que plasmen todo lo aprendido.

¿Crees que la educación actual tendría que involucrarse más en educar este tipo de valores?

Por supuesto, y más con los índices de violencia machista que existen. Es una lástima que este tipo de clases sean extraescolares. Creo que fue Pitágoras quien dijo lo de “educar a los niños para no castigar a los hombres”, pues es un claro ejemplo. Al año mueren decenas de mujeres por violencia machista y muchas más que son maltratadas,  y toda esa violencia puede comenzar en el instituto con acciones como el control sobre la novia. Si son casos tan evidentes, por qué no se saca una asignatura o se dedica una parte de alguna a tratar estos temas desde pequeñitos. No sé si algún día sacarán una asignatura así, pero si actualmente  no se legisla contra la violencia machista, la que ejercen los adultos, cómo se va a educar para prevenirla. Falta un compromiso total por parte de los gobiernos. Se hace una ley contra el terrorismo yihadista, algo residual, y contra el terrorismo machista que ha causado tantas muertes no se hace nada. Y lo peor es que parece que a la mayoría de la sociedad no le importa.

Ahora mismo está en auge entre los jóvenes el “rap de barrio” (aún no tengo muy claro a qué se refiere esto), pero he leído entrevistas a cantantes como el Jarfaiter que dicen que nos les interesa los grupos de rap político porque es propaganda, vosotros ¿cómo os planteáis el rap? ¿El rap cuando empezó no tenía un claro objetivo de crear comunidad, combatir el poder y denunciar?

Bueno, lo de crear comunidad, combatir el poder es en su origen en Estados Unidos. En el Estado Español se han desvirtuado mucho esos conceptos. Respecto al rap de barrio, tengo poco que decir. Si cuando vienes de un barrio pobre no te interesa la política, es porque te interesa poco la vida de tus vecinos. Nosotros reflejamos en el rap lo que pensamos y nuestras inquietudes No hay más allá, si hacemos rap político (aunque no me gustan las etiquetas) se debe a que pensamos en política y al escribir lo reflejamos. También hacemos música sobre lo que nos gusta, nos inquieta y nos llama la atención, pero no hay un planteamiento inicial. No buscamos ser más políticos que nadie. Además, yo no he sido nunca de crearme personajes ficticios a la hora de hacer música. No tengo ningún apodo, uso Toni, así de simple soy. Porque uso la música como manera de expresarme y, simplemente, expreso lo que pienso, lo que siento. Expreso lo que soy.

En vuestro nuevo disco La Estanquera de Saigón habéis hecho un tema que se llama Balas y Fronteras dedicado a todas las personas migrantes, ¿cómo compusisteis esta canción?

Nace principalmente por dos motivos, los cuales nos animaron a escribirla. El primer motivo es que vivimos en Valencia, donde se encuentra uno de los CIEs que hay en el Estado español. Un lugar donde se violan los derechos humanos por el simple hecho de ser inmigrante, donde ha habido varias denuncias por maltrato, por torturas a las personas que estaban allí detenidas o, mejor dicho, hacinadas. Estas personas viven con el miedo de no saber cuándo saldrán y si salen, no saben a dónde serán deportadas.  No saben ni siquiera de qué se les acusa. Muchas veces se les deporta a zonas que ni siquiera son cercanas a sus ciudades de origen. Viven en un vacío legal, en una situación de miedo permanente.

Por otra parte, estaba la masacre de Tarajal, donde la Guardia Civil mató a 15 personas; les dispararon y les dejaron ahogarse. Y lo peor, es que, a día de hoy, nadie ha asumido ninguna responsabilidad.  Ni los asesinos ni el gobierno, nadie. Estos hechos nos animaron a hacer la canción “Balas y fronteras”.

¿Qué referentes tenías antes?

Tengo referentes de todo tipo. Tanto músicos, escritores como cineastas. Intento que me influya todo tipo de arte que me gusta. Por eso en nuestras letras existen referencias cinematográficas o de libros, porque es algo que también nos influye a la hora de escribir.  No me gusta centrarme solo en la música y menos en rap. Cuando empecé me gustaba mucho Mos Def, Talib Kweli, KrsOne, Public Enemy, eso por la parte de Estados Unidos. También escuchaba IAM,  grupo francés. Y al principio, sobre todo rap en castellano: las maquetas de Kase O, Genoración, la Puta Opepé y CPV. Aunque reconozco que últimamente escucho muy poco rap.

¿Qué escuchas?

Estaba mirando qué discos llevo en el móvil. Tengo Extremoduro (pese a todo me gustan), Berri Txarrak, Zoo, La Raíz y Foo Fighters.

Oye, ¿por qué la mayoría de grupos con letras políticas y de denuncia están saliendo del País Valencià?

Porque somos los mejores (risas)

¿Qué tenéis allí?

No sé, supongo que es porque la situación de Valencia es de las más graves de Estado español. El nivel de caciquismo, de derroche, de capitalismo de amiguetes, ha sido tan grande, que al final es normal reflejarlo en la música. También el tema de la tierra, de nuestra cultura y de la identidad hace que haya tantos grupos politizados. Pero no creo que seamos un caso raro, en Euskal Herria seguro que hay muchos más grupos. También en otros lugares habrá un puñado  de grupos comprometidos. Pero sí que es verdad que en los últimos años han proliferado mucho en el País Valencià y, además, con muy buena aceptación del público.

 ¿Crees realmente que algún día se superará la lacra del racismo?

Es muy difícil, lo veo tan, tan lejano. Porque como hemos hablado, existe un clasismo brutal en este caso. Confío en que las nuevas generaciones sean más tolerantes, ya que están conviviendo desde pequeñitos con personas de otros países, de otras culturas.  También en su familia deben ayudar a que  sean más abiertos, más igualitarios. Pero veo más difícil educar al padre o a la madre que al hijo. Hace falta cambiar muchas cosas, sobre todo falta pedagogía y una ley de educación muy distinta para acabar con el racismo.

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